Por Ernesto Vargas Gómez.
Entender las causas de las enfermedades nos aporta una
posibilidad real de los correctivos o sanacion duradera.
Empeñarse en vivir en contra de nuestra propia esencia
es sin duda la causa de las causas de toda enfermedad; la falta de amor hacia uno mismo y/o hacia los demás y los apegos materiales
y/o afectivos o energéticos.
Dios, la inteligencia superior, la naturaleza o como
le queramos llamar, quiere que seamos felices. Que nuestra existencia redunde en beneficio de todos.
El universo que conocemos como tal – y el que
aun no conocemos- esta regido por leyes. Lo que hemos llamado enfermedad es solamente la evidencia que hemos transgredido
estos principios.
La doble moral, sentirse inservible, desvalorizado,
sufrir por lo que "perdió", por lo que podría tener y no tiene. Son estados que de no resolverse con prontitud, pueden tornarse
en enferme
El problema no esta en pasar por estos estados. El problema reside en la permanencia en estas condiciones,
en silencio. Creyendo que si nadie más lo sabe no va a ocurrir nada. Ese es el error.
La mayoría de las veces se cae en estos estados por
vivir una experiencia de manera traumática, inesperada y en soledad. Y cuanto más tiempo permanezca calladamente sufriendo,
más grande es el daño. Permanecer por un tiempo más o menos largo en un estado de conflicto.
Experimentamos un fuerte dolor de cabeza después de
pasar por una contrariedad o situación de incomodidad. Es casi de inmediato que lo notamos y lo vemos como normal. ¿qué es
lo que ha sucedido? - un pequeño edema -inflamación- cerebral, se ha producido como consecuencia de "resolver" el disgusto.
Ahora entendiendo esto, cuando una situación de conflicto
viene a nosotros, y pasan semanas sin aceptar ni resolver y ni siquiera desahogándonos con nadie, en determinada área del
cerebro – dependiendo de las características del conflicto- se origina una especie de cortocircuito. Se ha establecido
plenamente y con bastante precisión, que cada micra cubica del cerebro corresponde a determinada función u órgano - eso nadie
lo discutiría -. Como esa determinada partecita permanece en cortocircuito, se alteran las funciones de la parte del cuerpo
que esa zona del cerebro rige. El flujo sanguíneo, el proceso de reposición celular y demás señales se alteran. Es una orden
que emite el cerebro permanentemente –mientras dure la situación conflictual- sin molestia alguna. Esta es la fase asintomática.
Es la forma como uno viva las situaciones que determina,
si o no lo afecta.
La resistencia interna o negarse a aceptar las cosas
como son es lo que termina enfermando a todos.
Que sucede cuando tomamos la decisión de resolver de
alguna manera el conflicto
Hay problemas o conflictos que pareciera que se resuelven
solos. Que el tiempo –decimos- sana las heridas -. O alejándose –poniendo tierra de por medio -.
Aburridos de "soportar" tanta incomodidad, decidimos
hablar. Resolvimos la situación y "descansamos ".
A nivel cerebral se cambia de estado. Así como a nivel
mental y emocional cambiamos o descansamos, (todo cambio en un nivel repercute en otros niveles). Como la causa del cortocircuito
fue solucionada o ya no tiene influencia, ese cortocircuito pasa ahora a ser un edema –inflamación- y ahora el cerebro
imparte una nueva orden. Regresar al estado originario los tejidos o las células del órgano que corresponde. (Recordemos el
corto). La naturaleza esta permanentemente en búsqueda del equilibrio. Todo el tiempo que permaneció en conflicto fue un desequilibrio,
una desarmonía. Pues bien, ahora el cerebro da la orden de "reparar" el daño que se causo durante la posición cortocircuito
y en donde se perdió tejido. Ahora se repone y a veces a muy alta velocidad. Por correspondencia, así como en el cerebro hay
edema, en la zona que tiene relación con él, también se produce edema y dolor. Es la fase sintomática.
Factores agravantes:
Con la alteración del metabolismo ocurren principalmente dos cosas. Deficiente asimilación de nutrientes
y acumulación de substancias tóxicas que ahora se agregan en los alimentos
en todo el proceso –desde la semilla hasta el empaque y almacenamiento-. La tensión nerviosa permite que se retengan
en mayor proporción comparativamente con otras personas que estuvieran acumulando menos tensión. Cuando la carga tóxica es
demasiado alta el riesgo es proporcional, ya que pueden ser dramáticos los procesos de compensación.
Preventivamente se debiera preparar al cuerpo desintoxicándolo
por lo menos en el nivel físico para que resulte más suave la fase sintomática.
En el caso de presentarse la fase sintomática sin haber
tenido ninguna preparación –que es lo que generalmente ocurre-, conocer éstos principios resulta de vital importancia
y tendrá el paciente un asidero que le proveerá de la fuerza necesaria para asumir y colaborar con la vida en una postura
del lado de la naturaleza.
La cura definitiva.
Determinar el conflicto originario para evitar una herida
sobre una cicatriz. Esto quiere decir, que todo agravamiento de estado, obedece a que sobre viejas heridas –emocionales-
que supuestamente habían sanado, incidan experiencias que por asociación de forma instantánea, ocasionan cortocircuitos en
las mismas zonas cerebrales con edema muchas veces todavía de cicatrización de anteriores cortocircuitos.